Lejos de la familia, patrullan, verifican hitos y resguardan los 1.270 km de frontera, con la finalidad de detectar delitos de contrabando, tráfico, trata de personas y abigeato, entre otros, los cuales concentran la labor de esta especialidad.    

   Mantener el orden y la seguridad pública interior, sumado a ejercer la vigilancia policial en las fronteras de nuestro país, es la misión que consagra la Constitución Política, sumado a la responsabilidad que le asigna a Carabineros de Chile la Ley Orgánica Constitucional N° 18.961.

   Con una extensión de 1.270 km de frontera, en la región de Aysén existen 133 hitos fronterizos, espacio que es resguardado por la Institución manteniendo una presencia activa a través de un despliegue operativo permanente de 15 cuarteles, los cuales realizan labores en 14 pasos habilitados.

   Para el Jefe de la XI Zona de Carabineros Aysén, General Hugo Zenteno Vásquez, en estas tierras australes y a lo largo del vasto territorio de la Patagonia chilena, los carabineros de frontera son sinónimo de presencia, soberanía, chilenidad, solidaridad, auxilio y protección, lo cual se traduce en seguridad, defensa y vigilancia del límite político internacional, sumado al desarrollo de tareas de integración con las comunidades y con todos quienes hacen y resguardan la soberanía nacional en estos apartados rincones del territorio.

   “A cientos de kilómetros de sus familias, en la soledad, el fuerte viento y el frío cordillerano, los carabineros de la especialidad de frontera –en muchos casos junto a sus caballos y lejos de sus familias- recorren estas zonas geográficas, donde el ingreso ilegal de personas al país, contrabando, tráficos de drogas, infracción a la ley aduanera, trata de personas, abigeato, entre otros delitos, son las principales materias que concentran la labor de Carabineros de montaña y frontera”, indicó el Oficial General.

Trabajo en pandemia

   El 3 de marzo del año 2020, se registró el primer caso de Covid-19 en nuestro país y el 14 de ese mismo mes, fue detectada la presencia del virus en un turista extranjero tras la recalada de un navío en la comuna de Tortel. Frente a lo anterior, Carabineros en coordinación con la Intendencia de la época, cerró los pasos controlados por la Institución, misma medida que posteriormente el 18 de marzo de igual mes, se aplicó a nivel nacional, la cual contempló el cierre de fronteras para pasajeros, permitiendo solo el transporte de carga o mercancías.

   El Jefe de la XI Zona de Carabineros Aysén, General Hugo Zenteno Vásquez, indicó que Carabineros desde el primer momento asumió un compromiso de colaboración y apoyo a la autoridad sanitaria para contribuir al control de la pandemia, a través de barreras sanitarias, controles, velar por el cumplimiento de medidas de bioseguridad, aforos, detención de personas por fiestas clandestinas, escolta y traslado de vacunas, entre otras acciones.

Delitos aduaneros y elementos prohibidos  

   Carabineros ha continuado el desarrollo de sus tareas en materia de fronteras, contribuyendo a velar por la seguridad y resguardo de este espacio con la finalidad de prevenir la ocurrencia de delitos asociados a este campo, incrementando los patrullajes y niveles de vigilancia a través de una planificación de servicios orientados a detectar y prevenir la comisión de delitos.

   Uno de los mayores procedimientos asociados a fronteras, se registró a comienzos del mes de octubre del presente año, luego que un patrullaje a cargo de personal de la Subcomisaría Balmaceda (F) con apoyo del Retén El Blanco, permitió la detención de dos personas (un ciudadano chileno y un argentino) por infracción a la ley de control de armas y explosivos, quienes viajaban a través de la ruta X-699 a bordo de un camión sin patente, el cual transportaba más de 700 cajas contenedoras de más de 100 mil elementos prohibidos -los cuales fueron internados a través de un paso no habilitado en el sector Portezuelo- cargamento que fue avaluado en más de 130 millones de pesos.

   En otro hecho, Carabineros de la Tercera Comisaría de Chile Chico (F) tras acudir a fines del mes de julio a un domicilio en virtud de una denuncia por violencia intrafamiliar  –en un trabajo conjunto con Aduanas- incautó una carga de cigarrillos avaluados en alrededor de 8 millones de pesos además de municiones y otros elementos para la comisión de delitos, tras lo cual fue detenido un sujeto por violación, lesiones leves, amenazas, contrabando de cigarrillos y tenencia ilegal de municiones, siendo puesto a disposición de la Fiscalía por estos hechos.

   Asimismo, un trabajo coordinado entre Carabineros de la Tercera Comisaría de Chile Chico (F), Aduanas y la Autoridad Sanitaria, permitió a mediados del mes de febrero incautar una cantidad no menor de cigarrillos y medicamentos, los cuales habían sido internados de manera ilegal al territorio, siendo destinados para la venta clandestina.

Emergencia forestal

   Otro de los hechos asociados a fronteras registrados este año dice relación con un incendio forestal que consumió unas 1.500 hectáreas de arbustos y pastizales en el Parque Nacional Patagonia.

   La emergencia suscitada a comienzo del mes de julio y que comenzó en un puesto de protección de ñandúes, derivó en la evacuación de dos personas desde el Parque y otros dos militares que cumplen funciones en un puesto ubicado en las inmediaciones, siendo llevados al Retén Entrada Baker (F) donde permanece el personal y sus familias, en tanto que las llamas llegaron a 3 kilómetros de este punto, cuyo control motivó un trabajo coordinado por parte de Carabineros, Conaf, Onemi, Bomberos y Ejército.

Especie protegida

   El 1 de junio, Carabineros de la Tenencia Puerto Ingeniero Ibáñez (F) detuvo a dos personas por caza de especie protegida, tras ser sorprendidos de manera flagrante a un costado de la ruta X-065 faenando de manera ilegal un guanaco, especie que se encuentra protegida, situación que quedó al descubierto tras un patrullaje de soberanía por el límite político internacional, siendo los antecedentes derivados a la Fiscalía.

   El General Hugo Zenteno Vásquez, indicó que tras la pandemia, el trabajo ha sido reforzado, incrementando los niveles de vigilancia con la finalidad de detectar pasos no habilitados, prevenir la internación de drogas, delitos de contrabando, trata de personas y contribuir a hacer de Aysén un territorio más seguro para vivir. 

   “Aunque inmensa sea la soledad, más grande es el amor a mi patria”, reza el himno de la especialidad de alta montaña, la cual está en el alma de los Carabineros de frontera que hacen patria y resguardan nuestra soberanía en lugares inhóspitos al servicio del país.