Tuve el honor de ser alcalde de la comuna de Chile Chico por un poco más de 4 años, periodo en el que nos enfrentamos como administración a un conjunto de dificultades que nos indicaron, a quien habla y al conjunto de profesionales, técnicos y funcionarios que formaron parte de nuestra administración, que la tarea no sería sencilla y que deberíamos poner no solo nuestra capacidad técnica sino nuestro compromiso, corazón y anhelos, al servicio de la tarea de reactivar el empleo tras el cierre de la minera que por mucho tiempo había sido la gran fuente de empleo en nuestra comuna.

Por ende, de tiempos difíciles y complejos aprendimos, sobre todo, que llevar adelante una administración municipal, debe contar con el compromiso de quienes trabajan en ella.

Hoy con profundo dolor veo que han sido desvinculados cientos de trabajadores, y digo particularmente dicha palabra, trabajadores, profesionales, técnicos y de servicios en general, que en su gran mayoría son profesionales jóvenes, y quiero recalcar en su mayoría, sin afiliación política, hijos de esta tierra, que con el esfuerzo de sus padres estudiaron y volvieron para aportar a su comuna. Esos mismos jóvenes que muchas veces vimos con frustración, no tenían cabida en nuestros municipios.

Porque primeramente, dejemos en claro que quienes están siendo desvinculados no son los equipos políticos o de confianza directa. Junto con el término de esta administración renunciaron 26 funcionarios, de forma de dejar los correspondientes espacios para la organización de la nueva alcaldía, porque entendemos que un municipio es un mandato popular y la confianza de los vecinos,  para administrar un espacio que es de la comuna, que pertenece a una comunidad, y parte de su valor profundo son las personas que lo componen, su experiencia, su dedicación y su conocimiento.

Quiero ser claro y explícito: entregamos una administración saneada, financieramente sin problemas y con una vasta cartera de proyectos que comenzarán su ejecución con su financiamiento resuelto y recursos provenientes del FNDR y otras fuentes de financiamiento.

Quienes se desempeñaban en la clínica municipal, en la secretaría de planificación, departamento de obras municipales y las diversas unidades que cada día brindaban atención de calidad a nuestros vecinos, no eran operadores políticos, son profesionales y servidores públicos hijos de nuestra comuna, y su trabajo se tradujo en proyectos tan valiosos como el Alcantarillado de Bertrand, más de 90 viviendas, incontables atenciones médicas y una cartera de proyectos de empleo por sobre los 700 millones que se encuentran elegibles.

Chile Chico no está en crisis, ni desfinanciado, al contrario. Prueba de ello son los informes financieros y contables que constan en el municipio.

Se entrega un municipio funcionando, con proyectos y con además un equipo humano valioso, comprometido y competente. Si se opta por desarmar aquello que ha entregado durante estos 4 años y de esta forma comprometer el desarrollo normal y adecuado, incluso de programas que cuentan con financiamiento externo al municipio, hay que tener la honestidad para no utilizar excusas que no son ciertas.

Quiero a través de este comunicado agradecer a cada uno de ellos los años de servicio, el compromiso, las ganas de contribuir al desarrollo de nuestra comuna, quiero reconocer el esfuerzo, de colegas profesionales, técnicos y funcionarios, que entregaron no solo expertiz sino también humanidad. Es Chile Chico quien pierde. Confío y espero que cada uno de ellos pueda reencauzar laboralmente sus vidas y puedan, de esta manera, seguir aportando para lo que a todos nos importa y mueve: hacer mejor la vida de nuestros vecinos.