Con más de 100 agentes pastorales de toda la región conectados a la plataforma Zoom culminó el taller sobre el documento de “Integridad del Servicio Eclesial”, ISE, convocado por la comisión “Cuidado y Esperanza” del Vicariato Apostólico de Aysén.

Fueron cuatro sesiones en las que se abordaron las 20 orientaciones para la integralidad del servicio eclesial. La primera de ellas contó con la participación de Pilar Ramírez Rodríguez, directora ejecutiva del Departamento de Prevención de Abusos de la Conferencia Episcopal de Chile, quien ofreció a los participantes un panorama general del Documento ISE.

En los siguientes encuentros, una sesión se dedicó al trabajo en 10 salas virtuales, analizando cada una dos orientaciones del ISE. En las siguientes dos fechas se hicieron plenarios y síntesis.  

Al cierre de la última sesión María Inés Figueroa, integrante de la comisión “Cuidado y Esperanza”, dijo a los participantes que es “clave y es un desafío que ustedes señalan el poder reforzar constantemente las líneas guías y las buenas prácticas. Entender que los que nos convoca acá no es solamente la prevención frente a los posibles abusos sexuales, sino que especialmente frente a cualquier forma de abuso que nos aleja de la sintonía con el evangelio de Jesús”.

El coordinador de la comisión “Cuidado y Esperanza”, Nicolás Labajos, explicó que “la idea de estos encuentros no fue solo dar un par de charlas, sino que ustedes se sintieran partícipes de este documento; que apreciaran que el tema de la prevención, del cuidado de los ambientes sanos y seguros no es solo para los niños sino para todas las personas vulnerables, y en eso creo que en el ISE nos compromete a todos”.

El Padre Obispo Luis, antes de dar la bendición final, agradeció el trabajo “en estos años” de la comisión “Cuidado y Esperanza” y con respecto a esta convocatoria resaltó que “con este taller no hemos querido agotar el contenido del ISE. Nos damos cuenta al leerlo que nadie es están perfecto; que todos necesitamos crecer en madurez humana y espiritual. De ahí la importancia de la formación y de seguir con este documento, de continuar leyéndolo y profundizando porque hay una riqueza mucho más abundante de lo que hemos podido compartir en estos encuentros que abarca todas las dimensiones de nuestra pastoral”.