Los gremios y empresas asociados a diversas organizaciones del área productiva de la Región de Aysén, han manifestado su preocupación y disconformidad con la extensión de la Fase 1 decretada en Coyhaique y Puerto Aysén. No solo les preocupa el impacto económico que esta medida tan prolongada provoca en diversos sectores productivos, sino por la poca claridad en los fundamentos para tomar las medidas.

Eladio Muñoz, presidente de la Corporación Multigremial de Aysén hace presente que “hemos podido ver que, hace una semana, de las 24 comunas que salieron de cuarentena en la región Metropolitana, hubo 11 que no tuvieron mejoría en las cifras durante la cuarentena, no obstante, por causa de la fatiga que provoca esta condición, les alzaron la cuarentena. En cambio, Aysén ha tenido bajas sostenidas pero nos mantienen en fase 1”. Esta disparidad de criterios es una muestra evidente de centralismo y nula sensibilidad con las regiones.

Los representantes de los diversos rubros económicos regionales consignan que el daño que esto produce en la región, es muy grave en algunos sectores, como el gastronómico y turístico, así como para el comercio de bienes no esenciales, lo que tiene a muchos emprendimientos al borde de la insolvencia.

“El impacto social, familiar y emocional es muy fuerte y debiera aplicarse este tipo de medidas en forma restrictiva, no obstante, se está haciendo en forma intensiva y extensiva”, consigna Patricia García, presidente de la AG Gastronómicos Región de Aysén.

Gerardo Guzmán, presidente de la Cámara de Comercio de Coyhaique, expresa que “Vemos con preocupación que las autoridades promueven la vacunación, pero en nuestra región, que junto a Magallanes es la que mejor porcentaje tiene de vacunados, en lugar de premiarnos, nos castigan. No entendemos de qué manera podrían incentivar así que más gente se vacune”.

Por otra parte, se ha señalado que es efectivo que las cifras en la capital regional justifican que se alce la cuarentena, pero al atender el hospital de Coyhaique a otras comunas que no han bajado lo suficiente, se mantiene la cuarentena para la comuna. “Eso nos parece impresentable, pues ha pasado un año y medio desde que comenzó la pandemia y no es posible que la infraestructura regional no haya tenido las mejoras necesarias para enfrentarla. Tenemos un hospital enorme y moderno en Puerto Aysén y todas las urgencias se derivan a Coyhaique. El Hospital de Coyhaique tiene el doble de dotación que el de Punta Arenas y atiende a la mitad de la población y con peores resultados que el Punta Arenas. Entones, resulta que los efectos de la pandemia los sufrimos solo algunos, pues a las autoridades que decretan las medidas y administran el sistema de salud no les merman sus ingresos, pero sus decisiones tienen a otros al borde de la quiebra”, agrega María Inés Oyarzún, presidenta de la Cámara de Comercio de Puerto Aysén.

“No se entiende cómo se mantienen estas medidas cuando la vacunación en la región alcanza ya un 91.7% de personas con primera dosis y 82.34% con segunda dosis o dosis única, y los casos activos han disminuido en más de un 77%, una de los mejores indicadores del país.” Señala, enfáticamente, Edgardo Avello, de la Cámara de Turismo de Puerto Aysén.

Finalmente, Karla Morales, Presidenta de Todos por Turismo Región de Aysén AG hace presente que esta situación se ve agravada con las medidas adicionales de control para el ingreso a la región, “que hoy no tienen ninguna justificación, pues ya fallaron, no dieron resultado y nuestra región no es una burbuja sanitaria, los casos se han propagado igual y, en momentos peor que el resto del país. Entonces, mantener estas restricciones resulta arbitrario y perjudicial especialmente para el turismo y la gastronomía.”

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