La crisis sanitaria derivada de la pandemia por coronavirus ha implicado una serie de cambios en la vida cotidiana de las personas, uno de esos cambios se relaciona con la adecuación a nuevas formas de realizar distintas actividades: una de ellas fue el retorno a clases, ya sea de manera presencial o virtual, impactando de diversas formas en los niños, niñas y adolescentes.

A comienzos del mes de mayo se conmemoró un nuevo Día Contra el Acoso Escolar, más conocido como bullying, y sobre este fenómeno la Policía de Investigaciones de Chile señala que se trata de casos en los que uno o más estudiantes persiguen e intimidan a otro, victimizándolo a través de insultos, rumores burlescos o mal intencionados, humillaciones, aislamiento social, apodos, agresiones físicas, lesiones, amenazas y coacciones.

Desde la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales Coyhaique, el subprefecto José González, jefe de la unidad, indicó que “una característica especial de este tipo de conductas es que esta situación se prolonga en el tiempo, siendo sus consecuencias devastadoras para la víctima, los espectadores y la armonía del curso”.

Cuando este tipo de conductas se reproduce a través de las redes e internet se denomina ciberbullying, el cual “se caracteriza por el uso indebido de la red para agredir, maltratar o atacar psicológicamente de manera deliberada y continuada a un niño, niña o adolescente por parte de sus pares a través de internet, mediante mensajes en redes sociales enviados por otros que se comportan cruelmente con el objetivo de someter, asustar y amenazar”, detalló el subprefecto González.

De acuerdo a los análisis de la PDI, el bullying y el ciberbullying son violencia y tienen tres características principales: son acciones intencionales, son reiteradas en el tiempo y ocurren cuando un tercero tiene complejo de superioridad sobre otro, dándose cuenta que la víctima no se puede defender.

Sobre el ciberbullying, el jefe de la unidad especializada, alertó que “en la red ocurre que una publicación se puede propagar de manera muy rápida, incluso aunque se borre ya podría haber sido reproducida, provocando un daño enorme a quienes son víctimas de comentarios ofensivos”.

En ese sentido, “el internet favorece el anonimato, pudiendo algunas personas ocultar sus datos personales para la comisión de comentarios ofensivos, resguardando su identidad. Estas condiciones generan vulnerabilidad en este medio, permitiendo la realización de conductas nocivas y/o ilícitas”, puntualizó el subprefecto González, agregando que las actuales condiciones de la pandemia han intensificado el uso de internet para las clases en línea, pudiendo generar algunas situaciones ante las cuales se debe poner especial atención.

Las principales recomendaciones son alertar a los escolares que ante este fenómeno deben contarle a algún adulto de su confianza lo que les está ocurriendo y tomar contacto con organismos dedicados a la protección de los Derechos de la Infancia y Adolescencia.

Además, es importante “enseñar a sus hijos a proteger su intimidad en internet, estrechar lazos afectivos y de confianza con sus hijos, conversar siempre con sus hijos acerca de los sitios que visita y las personas que contacta en la red, y finalmente educar para compartir con respeto junto a sus compañeros, no permitiendo que se burle de algún compañero por las diferencias que puedan existir entre ellos”, agregó el jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales Coyhaique.

Finalmente, desde la PDI destacaron que se debe generar confianza con los estudiantes e hijos para constituir una red de apoyo integral para enfrentar estos casos y, ante la toma de conocimiento de alguna situación que esté afectando a algún estudiante, la recomendación es realizar la denuncia en la policía, ya que frente a hechos constitutivos de delito se informará al Ministerio Público, organismo que decreta la realización de una investigación a partir de la información proporcionada.

By Editor

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