Fuente: BioBiochile.cl

Con el particular estilo que lo caracteriza, el polifuncional ministro de la Concertación y actual precandidato presidencial del Partido por la Democracia (PPD), Francisco Vidal Salinas, analiza la contingencia política, justo al inicio de un año que estará marcado por la Convención Constituyente y la carrera hacia La Moneda.

En una eventual e hipotética segunda vuelta, el dos veces vocero de gobierno podría enfrentarse a su amigo y compañero de matinal, Joaquín Lavín, con quien ya compitió en 1992 en la elección municipal por Las Condes, comuna que Vidal cataloga como “el Stalingrado de la derecha”.

Su carrera para inscribirse en la papeleta el próximo 21 de noviembre será larga. Primero, deberá enfrentarse a Heraldo Muñoz y Jorge Tarud en las primarias abiertas de su partido este fin de mes. En caso de ganar, el también exministro de Defensa tendría que competir contra la carta del PS para recién ir a la primaria legal del pacto Unidad Constituyente.

Vidal le tiene fe a su conglomerado, era que no, y con los números en la mesa asegura que son “el bloque político con más votos”, aunque reconoce que al sector le hace falta un liderazgo que los conduzca.

-¿Cuáles son los liderazgos de la oposición?

Cualquiera que gane, Heraldo Muñoz, Jorge Tarud o yo, vamos a tener una legitimidad porque hicimos una primaria abierta ciudadana. Esa persona, la que gane la (primaria) del PPD, queda entonces disponible para ir a una segunda primaria, que la vamos a hacer seguramente con los socialistas, nuestros primos hermanos. Porque los socialistas tienen que resolver si es Álvaro Elizalde, si es José Miguel Insulza o es la novedad del año… la Paula Narváez.

Resuelto eso vamos a la primaria legal, que es el 5 de julio, donde se me ocurre a mí, es lo natural, que haya una competencia entre la candidata o candidato democratacristiano, que va a emerger también de la primaria abierta del domingo 17 de enero entre la senadora (Ximena) Rincón y el exministro (Alberto) Undurraga, ahí tienes uno.

El ganador de las primarias PS-PPD, ahí tienes dos, el candidato del Partido Radical, Carlos Maldonado, su presidente, ahí tienes tres… podría nuevamente estar Marco Enríquez-Ominami como representante y líder del Partido Progresista que está ahora en la Unidad Constituyente y, finalmente, tengo dudas sobre si hay un liderazgo nacional del partido que es el más pequeñito de este bloque que es Ciudadanos.

-¿En qué pie está el PPD de cara a las elecciones presidenciales?

Estamos desarrollando una campaña para que el Partido por la Democracia y sus militantes, y hemos invitado a los ciudadanos independientes, el domingo 31 de enero se levanten y concurran a las mesas a votar. Estamos en un proceso plenamente democrático y queremos que nuestro candidato a la primaria de la oposición sea el elegido por los militantes, simpatizantes y ciudadanos independientes el domingo 31.

-¿Cuánto peso tiene actualmente la centro-izquierda chilena?

Lo que sucede es que si tú te vas a los números, que a mí me gustan, la Unidad Constituyente está conformada por 6 partidos (PS-PR-PPD-DC-PRO-CIU) y si tú te vas a la última elección nacional de hace 3 años recibieron el respaldo electoral del 33% de los votos, primer dato.

Segundo dato: en esa misma elección el Frente Amplio, antes que se quebrara, recibió el 16% de los votos y los Comunistas y Regionalistas, que hoy día están unidos, recibieron el 6 o 7% de los votos.

Entonces somos en la oposición -la Unidad Constituyente- el bloque político con más votos y eso hay que mantenerlo y acrecentarlo. Lo que nos falta es precisamente un liderazgo que conduzca a ese 33%.

El 7% de Comunistas y Regionalistas está claramente conducido por (Daniel) Jadue. Entonces esa es la paradoja nuestra, siendo el bloque electoral más fuerte de la oposición -no de acuerdo a una simulación o una encuesta- de acuerdo a la última elección, tenemos una debilidad de liderazgo.

-¿Es posible que la izquierda vaya unida a una eventual segunda vuelta?

En una segunda vuelta eso es imprescindible, porque si no es así, gana la derecha. Y de esto te voy a dar dos ejemplos, por eso es que es tan importante la máxima unidad… ojalá llevar máximo dos candidatos de la oposición a la primera vuelta, porque las dos veces que ha ganado la derecha, la gente se olvida pero a mí como profe de Historia me gusta recordar… las dos veces que ha ganado la derecha es porque la oposición ha ido con más de dos o tres candidatos.

En 2009 fíjate que la oposición llevó tres candidatos a primera vuelta y, por favor síganme señores auditores los votos: Frei 29%, MEO 20%, Arrate 6%…. suma 55%, sin embargo, un mes después Piñera nos ganó la segunda vuelta.

Fíjate por favor la última vez que ganó Piñera: primera vuelta Piñera 36%, JAK 8% (suma 44%). Seis candidatos de la oposición sumaban 56% de los votos… un mes después, Piñera nos voló el alma.

¿Qué indica esa historia reciente? que lo mejor -lo ideal- es llevar un solo candidato o candidata… ya, no se puede. Llevemos 2 pero no más de 2, de tal manera que cuando tú me preguntas qué hacer en la segunda vuelta para derrotar a la derecha, es imprescindible la unidad desde el Partido Comunista hasta la Democracia Cristiana.

-¿Cuáles son (si es que hay) los puntos de encuentro entre PC y DC?

Te voy a poner un ejemplo concreto, la Fundación Chile 21 se propuso el objetivo de encontrar mínimos comunes en la oposición y le hizo una encuesta a todos los presidentes de partidos de la oposición.

Ese trabajo concluye en que hay decenas de acuerdos sobre el futuro, también hay diferencias, pero si tú te anclas en la coincidencia tienes posibilidades de un gobierno apoyado desde comunistas a democratacristianos, sobre la base de un programa mínimo común compartido.

Si tú colocas en acento en la historia reciente de chile, pura división. Si tú colocas el acento en la política internacional, pura división. Si tú colocas el acento en lo que quiere la ciudadanía como mejorar la salud, la educación, la vivienda, las pensiones, el trabajo… hay pura coincidencia.

Hay quienes dicen que Unidad Constituyente es una Concertación.

-Eso es equívoco, porque las fuerzas políticas se organizan en torno a ciclos de la vida de los países. Es como si yo hoy día me uniera a los socialistas y dijeran ‘renació el Frente Popular de Aguirre Cerda’ no poh, eso fue el año 38. O la Unidad Popular el 70 o el Frente de Acción Popular el 58…

No, los procesos van evolucionando y la centroizquierda hoy día está agrupada en Unidad Constituyente con un propósito clarísimo: que en la nueva Constitución esta diga, su marca, su sello, su identidad, que se va a crear en Chile un Estado Social de Derechos, ese es el programa del próximo gobierno.

Es decir, cómo esa definición en la Constitución la traduces al territorio, la traduces a las personas… cómo garantizas el derecho a la salud, cómo garantizas el derecho a una educación de calidad y equidad, cómo garantizas el derecho al trabajo formal.

-¿El PPD debería enfocarse a futuro en el desarrollo de polo socialdemócrata o fortalecer lazos con la DC?

Yo veo algo que he pensado siempre. Si llega un japonés y te pregunta cómo está la centroizquierda en Chile y yo le digo que está representada en 4 partidos, el japonés no va a entender nada.

En cualquier país más ordenadito, como en Alemania donde hay un solo partido de izquierda o como Gran Bretaña, un solo partido de izquierda. En España ya surgieron 2: el histórico Partido Socialista y la fuerza nueva que es el Podemos, un equivalente español al Frente Amplio.

El Gobierno de España hoy día -haciendo una equivalencia en Chile- sería un gobierno de coalición entra la Unidad Constituyente y el Frente Amplio. Lo lógico es tener una sola gran fuerza progresista de izquierda democrática.

Fíjate que además, si yo trajera al Chile de hoy los votos socialistas, radicales y PPD, seríamos el partido más grande de Chile. Porque socialistas sacaron un 10%, PPD un 6% y los radicales un 4%, seríamos un partido del 20% del electorado de la última elección y Renovación Nacional quedaría en el segundo lugar con el 17%.

-¿Cómo se puede elaborar un programa de gobierno frente a una desconocida nueva carta magna?

Cualquiera sea el mecanismo nuevo, que yo soy partidario del régimen semi-presidencial, la coalición que gana el gobierno asume un compromiso con el país poh, y ese compromiso es un programa de gobierno. Entonces independientemente de la fórmula institucional, tú igual tienes que tener un programa de gobierno y decirle a la ciudadanía ‘vote por nosotros porque este es el programa, si usted está de acuerdo apóyenos’ y ejecutar el programa.

En una hipotética segunda vuelta podría enfrentarse a Lavín, ¿qué lo hace a usted mejor que él?

Es que ese no es un tema de personas, es un tema de ideas. Yo si llego a la situación que tú me dices quiero representar a la izquierda y a la centroizquierda para construir un Estado Social de Derechos para superar el neoliberalismo, para que el sistema funcione sobre la base de la solidaridad y no de la subsidiaridad con mayor presencia del Estado y más regulado el mercado.

Y ahí empiezan entonces las diferencias objetivas con alguien como Lavín que tiene una estructura, que es militante de la UDI, que está convencido -por ejemplo- de un rol insustituible del mercado, yo tengo una convicción insustituible del Estado, eso en materia socioeconómica y pa’ qué te cuento en las otras…

Yo soy partidario de la eutanasia, soy partidario de legalizar la marihuana, soy partidario de un matrimonio igualitario con adopción y ahí si que nos diferenciamos rotundamente. Yo soy un socialista de izquierda, democrático en lo económico y social… y un liberal en lo cultural. Mientras, Joaquín Lavín es un neoliberal en lo económico y un conservador en lo cultural.

-¿Son Lavín y Vidal polos opuestos?

Exactamente, pues maestro.

-¿Qué es lo primero que Francisco Vidal haría como presidente?

Lo primero que haría en el marco del derecho a la salud es un proyecto de ley que supere una injusticia: las mujeres que se embarazan en Chile están discriminadas entre las que tienen contrato formal y las que no tienen contrato formal.

Las que tienen contrato formal, y en buena hora, es un tercio de las mujeres que se embarazan al año y esas mujeres tienen derecho al pre y postnatal de 6 meses.

Dos tercios de las mujeres que tienen guagua en Chile durante un año, o son trabajadoras por cuenta propia o son dueñas de casa o son jóvenes, no tienen ni pre ni postnatal… entonces me parece justo -si tú vas al derecho a la salud- hay que empezar desde chiquitito. Que todos los niños nacidos en Chile tenga su madre un pre y postnatal de 6 meses.

-Pensando en el gabinete, ¿quién sería su vocero?

Estuve 8 años en La Moneda así que tengo un doctorado (ríe). Privilegiaría a las mujeres y a los jóvenes, sobre todo a las mujeres porque son muy muy responsables, rigurosas y eficientes en el trabajo. Si la vida, el destino y la mayoría me coloca en La Moneda, privilegiaría por sorbe todo trabajar con mujeres.

-¿Habría presión extra al vocero de Vidal?

Ser vocero es una función distinta a conducir el país, porque ser vocero es estar en la lucha todos los días contra la oposición defendiendo las políticas de gobierno, asumiendo los errores, poniendo la cara, cometiendo errores también… en otros países el vocero de gobierno es una lata, es el que lee las declaraciones. Aquí le poníamos ají a las declaraciones.

-¿Qué le pareció el ungimiento de Bachelet a Paula Narváez?

Me enteré como el resto de los chilenos, con las noticias. Yo lo entiendo como una militante socialista de toda la vida -Michelle Bachelet- expresa su apoyo a otra militante socialista que es la Paula Narváez, me parece de lo más natural del mundo.

-¿Esperaría el apoyo de Bachelet?

Yo estoy compitiendo con Heraldo Muñoz que fue su canciller, con Jorge Tarud que fue su embajador, entonces me parece natural que ella manifiesta su apoyo en su partido, no tengo la menor duda que si yo termino ganando las primarias (PS-PPD) voy a contar con el apoyo de la presidenta Bachelet, del presidente Lagos y el presidente Frei, pero cada cosa en su momento.

-Hoy las encuestas muestran una baja aprobación a Piñera y en su minuto hubo duros dardos desde Chile Vamos contra Bachelet por enfrentar una situación similar…

Esto lo tomo como una lección de la historia una vez más: escupieron pal’ cielo pero el pollo les cayó en el ojo. Acuérdate que pedían la renuncia de Michelle Bachelet cuando llegó a su más baja aprobación de un 15% y hoy día su presidente está entre el 5 y el 6%. No hay que escupir pal’ cielo, poh, porque te puede caer de vuelta.

-Volviendo a las primarias, ¿cuál es su eslogan de campaña?

“Es tiempo de unidad, es tiempo de derecho, es tiempo de escuchar”. Lo pensé harto ah. Es tiempo de unidad de la izquierda y la centro izquierda, pero sobre todo es tiempo de unidad en todo el país, porque esta elección presidencial se va a dar en un año que va a ser -a lo mejor- tan maldito como el que se nos fue, con la pandemia como está, más los efectos económicos y sociales de la pandemia, olvídate.

Terminamos el año con 1 millón 200 mil cesantes, con 600 mil trabajadores que viven con el subsidio de cesantía, con 8 millones de chilenos y chilenas sobreviviendo con el Ingreso Familiar de Emergencia, entonces imagínate lo que tenemos por delante. Frente a eso, también es tiempo de unidad en el país, o sea, oposición y Gobierno tenemos que ponernos de acuerdo en como paramos la pandemia por una parte y en cómo ayudamos al desastre económico y social que ha generado la pandemia.

-¿Qué lo diferencia de Tarud y Muñoz?

Lo primero que nos diferencia son énfasis, obviamente. Yo soy más partidario de no cerrar ningún puente con la izquierda representada con el Partido Comunista, yo creo que hay dos izquierdas hoy día, esa es la realidad, la izquierda del Frente Amplio y del PC y la izquierda de la convergencia progresista: socialistas, radicales, PPD.

Yo no soy partidario de andar sacándonos la cresta todos los días, tenemos diferencias, obviamente, tenemos una evaluación distinta a lo que fue la Concertación, tenemos diferencias en política internacional, pero por sobre todas esas diferencias está una unidad de propósito y objetivo que es construir un país más justo, más solidario.

Por eso es que tú no vas a escuchar nunca una sacada de cresta pública a los comunistas, no me parece a mí. Aunque yo tengo diferencias, pero hay que mantener el puente básico de entendimiento.

La segunda es que yo soy más partidario, creo yo ah, de un estado más protagónico. Todos estamos de acuerdo en el PPD en la construcción de un Estado Social de Derecho, quizá mi diferencia es que yo sea más rápido en eso, en el sentido de superar rápidamente el neoliberalismo y pasar a una sociedad marcada por la solidaridad.

-¿Qué hará Francisco Vidal si pierde primarias PPD?

Me pongo a trabajar por el que ganó al día siguiente.

-¿Y eventuales aspiraciones de ir al Congreso?

No, no las he tenido nunca y mantengo eso. La vida de un militante en política tiene como cuatro posibilidades de acción política: la tienes en el Poder Ejecutivo, donde yo estuve 8 años como ministro o subsecretario, la tienes en la representación como gobernador regional, alcalde, concejal o la tienes en la vida partidaria.

Yo he hecho todo lo que dije, mi vida política y militante en la vida partidaria he tenido casi todos los cargos que existen en un partido y la he tenido en el Ejecutivo.

Solamente una vez fui candidato, el año 92, cuando se democratizaron los municipios. El partido me pidió ser candidato en Las Condes, que es como el Stalingrado de la derecha… y bueno, hice una campaña digna. Salí quinto entre 25 candidatos, pero no fui elegido concejal. Es la única vez que yo he competido… por lo demás, me ganó Lavín ahí.