Leopoldo Sánchez Gunert

Ex diputado de Aysen

El Historiador Walter Scheidel autor del libro El Gran Nivelador, señala que la desigualdad es un problema que preocupa hoy en el mundo entero, y quienes lo estudian, lamentablemente suelen reducirse a considerar los tiempos recientes y olvidan las lecciones a largo plazo de la historia. Este libro estudia la evolución de la desigualdad desde las sociedades primitivas hasta la actualidad y nos descubre que las fuerzas que la han reducido a lo largo de la historia han sido los “cuatro jinetes de la violencia”, que son :La guerra, La  revolución, El colapso de los estados y Las grandes epidemias. Nos hace viajar en su obra a una fascinante excursión por la historia de las guerras, de las revoluciones (como la francesa o la rusa de 1917), del colapso de los estados (del Imperio romano o del de los mayas), de las pandemias (como la Peste negra).

Entender cómo han actuado estas fuerzas niveladoras puede resultar decisivo para encontrar políticas que nos permitan combatir pacíficamente la desigualdad en el futuro.“los cuatro jinetes de la violencia”, en  palabras de este historiador, son los únicos factores capaces de equilibrar la relación de fuerzas entre ricos y pobres. Sin ellos, decía, no hay mejora posible. El caso de la peste negra o peste bubónica (decenas de millones de muertos en el siglo XIV, quizá la plaga más mortal de todas; con una reducción de entre el 25% y el 45% de la población en algunos países) provocó una caída de la desigualdad y aumentó el bienestar de quienes lograron sobrevivir. La gripe de 1918, aunque en mucha menor medida  también provocó finalmente entre los sobrevivientes una mejora en la economía.

La crisis del coronavirus ha creado estos meses lugares comunes a la misma velocidad  que destruye otros  muy arraigados en el imaginario económico.

la epidemia de peste negra del siglo XIV, que dejó decenas de millones de muertos en Europa, pasó a la historia como un periodo redistributivo.

Se repetirá este fenómeno post Covid 19?

Esta pandemia — con  las prolongadas cuarentenas (las que son discutibles en sus resultados) es, según más de una docena de historiadores y economistas opinantes,  desigualadora. A diferencia de las plagas con características de pandemia anteriores, agravará la inequidad ya existente, en parte heredada de la crisis de 2008.

El teletrabajo es una posibilidad solo para algunos, generalmente los más cualificados y que cuenten con el equipamiento necesario,(léase Computador y conección a Internet), mientras condena a los más precarios. Igualmente, pese a las severas pérdidas en la  Bolsa, todo apunta a que el capital recuperará el paso antes que los mercados laborales. El resultado de este mix, según una docena de historiadores y economistas, sólo puede ser uno: quienes llegaron más apurados a la crisis saldrán también más trasquilados..

El efecto de los confinamientos sigue siendo una incógnita: Habrá que esperar años para dimensionar todas sus consecuencias.

Países  para los cuales el   turismo y los servicios asociados son relevantes dentro de su economía como España o Grecia el  daño es mucho mayor que en economías más cerradas.

Por otra parte,según, Svenn-Erik Mamelund, de la Universidad Metropolitana de Oslo y uno de los investigadores que más ha ahondado en las derivadas económicas y demográficas de los estallidos graves en la salud pública ha dicho:. “Los pobres siempre han sido más golpeados en términos médicos (hospitalizaciones y muertes) y  en lo económico también son los que terminan empobreciéndose más.”.

Esta pandemia  en nuestro país está revelando crudamente las brechas que ya existían antes de que el virus hiciese acto de presencia: Los casos de Covid 19,  y las  tasas de mortalidad son más altas entre los sectores más frágiles tal como se da en prácticamente todas las ciudades de Occidente.

 Quien entró a la crisis endeudado tiene menos posibilidades de salir airoso que quien llegó con un colchón de seguridad y un empleo estable y bien remunerado. Quienes están endeudados, y un alto porcentaje de la población mayor de 18 años en Chile lo está, las instituciones de crédito,(léase bancos ,financieras, etc)  a  menos que haya un alivio general de esas deudas, los acreedores se harán con los activos a precios de saldo lo que agravará la  depresión y una pauperización masiva de la tan manida  clases media.

Los mercados laborales obedecen, con excepciones, el patrón que sigue: a salario más bajo, menores opciones de trabajar desde casa y mayores de caer en desempleo. Con cientos de miles de trabajadores informales —los que peor estaban ya desde antes de la pandemia— obligados a desempeñarse, literalmente, en lo que sea para buscar un sustento para ellos y sus familias mientras  que  los empleados más cualificados pueden hacer sus labores desde sus hogares sin grandes cambios.

No se puede olvidar,  que la desigualdad estuvo en el origen de las protestas  que irrumpieron con violencia el 18 de octubre del año pasado.

Aquellos con menos educación y recursos son los más duramente golpeados tanto en términos de desempleo como en ingreso. Y la historia de la crisis nos dice que son, asimismo, los que más problemas tienen para regresar al mercado laboral tras este período de  paro”.La recesión está tan vinculada con el incremento del desempleo y la caída de negocios pequeños, como cafés o restaurantes, que es difícil imaginar un horizonte en el que los pobres salgan beneficiados respecto a los ricos”,  En plata: la crisis empobrecerá a todos (o a casi todos: algunos, como siempre, pescarán a río revuelto.

Además de  lo ya expuesto, hay una asimetría entre mujeres y hombres  con relación al mercado laboral. Areas como la manufactura, los servicios, donde ellas tienen un peso superior. “La conclusión es clara: la desigualdad de género se ha incrementado y seguirá haciéndolo mientras dure esta situación. 

Las políticas públicas,  emergen como la clave para morigerar los efectos de esta crisis . Los mecanismos de protección puestos en marcha , no tienen visos de ser suficientes. El costo de la crisis está recayendo, sobre todo, en los pobres,  lo que amplía las desigualdades”.

Vistos los males del hoy —pobreza / desigualdad—, se impone la perspectiva y la mirada del mañana. En un horizonte algo más largo pocos dudan de que la covid-19 será  mucho más que una terremoto en lo  económico y sanitario ,y es de esperar que estimule el campo de las ideas  después de que volvamos a una “nueva normalidad” y nuestro país más temprano que tarde, logre recuperarse de esta pesadilla.  

Por Editor

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